Fernandez Secco Volver A Seattle

Volver a Seattle

Este año y luego de 9 años, volví a Seattle. Había visitado la ciudad por primera vez con motivo de mi primera Reunión Anual de la INTA.

El tiempo trascurrido entre aquella Seattle de 2009 y la Seattle de 2018 pareció poco; pero al mismo tiempo, volver, me dio la oportunidad de repasar mi carrera en el Estudio.

La casualidad se impuso por partida doble.

En primer lugar, nos acompañó Paula Porteiro -que pese a su reciente incorporación al equipo ya sentimos como de la casa- y que tuvo su debut en INTA este año. Su estreno me permitió revivir, con el mismo escenario y desde cerca, mi primera INTA.

Pude reconocer en sus dudas y sorpresas, las mías del 2009 y eso me valió más de una sonrisa. Los que asistimos asiduamente a INTA guardamos en un lugar especial esa primera experiencia, que en mi caso y en el de muchos, marcó el rumbo de nuestras profesiones de manera particular. 

Hay que admitir que existe algo de frenético y disparatado en la idea de que -en pleno 2018- un ejército de algo más de 11.000 abogados y profesionales de la propiedad intelectual tome por asalto una ciudad como Seattle, con el objetivo de conectarse. Ver ese despliegue por primera vez produce un impacto singular.

Es cierto que se hicieron notar algunos cambios en la ciudad, marcados principalmente por la instalación de grandes empresas como Amazon -que al igual que nosotros- le dieron una impronta diferente, aunque con un resultado permanente.  Quizás signo de que pese a que la memoria se mantenga intacta, los años pasan y la experiencia se acumula.

En segundo lugar, la Seattle de 2018 coincidió con otro hito importante en mi carrera profesional. Quizás el mayor de los reconocimientos que he recibido a lo largo de la misma: incorporarme como socia del Estudio.

Luego de 9 años de trabajar codo a codo con los mejores maestros y un equipo de gente increíble, de recorrer el mundo de la mano de INTA y otras asociaciones en busca de nuevos desafíos, no puedo evitar sentir este reconocimiento como propio y ajeno al mismo tiempo.

Nada de esto hubiera sido posible en mí, si no fuera por ellos.

¡Muchas gracias equipo y vamos por más! Siempre.