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Entrevista a la Dra. Paula Porteiro, profesional que integra nuestros equipos de Propiedad Intelectual & Contabilidad e Impuestos

¿Por qué decidiste estudiar derecho?

Mis abuelos (tanto materno, como paterno) estudiaron derecho, uno no llegó a terminar la carrera y el otro ejerció durante poco tiempo, para luego dedicarse a ser profesor de historia. No puedo decir que hayan sido grandes apasionados del derecho, pero crecí escuchando sus cuentos de facultad y asumí (voluntariamente) que era mi deber cumplir la misión de que alguien en la familia, por fin, se dedicase al derecho.

Puedo decir que recién en facultad aprendí a querer a la abogacía. En el momento de la elección tuve muchas dudas, y pasé por todas las carreras que uno se pueda imaginar: arqueología, arquitectura, artes dramáticas, psicología, relaciones públicas, entre muchas otras.

 

¿Qué te llevó a hacer un Máster en Propiedad Intelectual, Industrial y Nuevas Tecnologías en España?

Cuando me di cuenta la cantidad de abogados que había en este país, entendí que no bastaba solo con tener el título de grado, y que para hacer un máster había que elegir uno que pocos abogados hubieran hecho. Así que compaginé mis dos grandes pasiones del momento, el teatro y la abogacía y opté por mi especialización en ese sentido.

Y, ¿Por qué en España? Mis padres tuvieron la suerte de estudiar en el extranjero, luego de terminar su carrera, así que toda la vida crecí con sus cuentos de sus épocas vividas en el extranjero y siempre tuve la ilusión de poder hacer lo mismo. Vivir en un país lejos, sin mayor contención que la que fui generando a medida que iban pasando los meses en España. Creo que la experiencia implica un gran proceso de maduración, no solo a nivel intelectual.

 

¿Cómo fueron tus primeros años como profesional?

¡Muy buenos! En el 2011, tomé la decisión de dividir mi último año de facultad en dos, para poder empezar a trabajar y tener más tiempo. Admito que soy bastante perfeccionista y por eso quise tener el tiempo para hacer ambas cosas y hacerlas de la mejor manera posible. Mi primer trabajo fue en Yelpo & Facal Abogados, donde aprendí mucho más que a procurar y a hacer mis primeros escritos. Aprendí a querer realmente la profesión, porque en el campo de juego es donde realmente se aprende.

Después de volver de España, tuve el privilegio de formar parte de lo que es para mi la mejor firma de práctica general de nuestro país, Guyer & Regules. Donde abandoné -por un tiempo- las contiendas y litigios y me metí de lleno en un mundo extraño hasta el momento, el corporativo; que después de un tiempo (y algunos refunfuñones), aprendí a amar.

 

¿Cómo conociste el Estudio? ¿Cómo fue tu llegada?

A España me fui sin trabajo, quería vivir la experiencia a pleno, y en parte también tenía el leve deseo de quedarme allí un tiempo más luego del Máster, pero España pasaba por una crisis y era muy difícil para los españoles conseguir trabajo, mucho más para los extranjeros.

Así que en mis últimos meses allí, hice una búsqueda de todos los estudios de Propiedad Intelectual en Uruguay (los cuales – hasta dicho momento – desconocía absolutamente) y sin vergüenza les escribí a todos, contándoles que estaba terminando mi maestría en España y que volvía a Uruguay, para incorporarme al mercado laboral.

Algunos me agradecieron el email, otros ni siquiera contestaron y otros se interesaron por reunirse conmigo, una vez que estuviera devuelta en Uruguay. Una de ellas, fue Agustina, y así fue que tuvimos una primera entrevista.

En el ínterin, y viendo que no era tan fácil entrar a los estudios especializados en Propiedad Intelectual, amplié mis redes de búsqueda y me hicieron una oferta en Guyer & Regules. Recuerdo que inmediatamente le escribí un email a Agustina, agradeciéndole su interés y contándole que me habían contratado en dicha firma; ella me contestó que también había trabajado con ellos y que me deseaba la mejor de las suertes, pero también me agregó que no descartaba que volviéramos a cruzarnos en el futuro.

Pasaron tres años, hasta que, en 2017, me reencontré con ella en el curso de Propiedad Intelectual que imparte con Agustín Mayer en la Universidad de Montevideo, y se me despertó nuevamente el interés por trabajar en un estudio especializado en Propiedad Intelectual. Un tiempo después volví a contactarla y me invitó a almorzar. Y bueno, acá estamos.

 

¿Cuáles son los principales desafíos que se presentan en el desarrollo de la Propiedad Intelectual en Uruguay?

La Propiedad Intelectual, es una rama del derecho que cuenta en nuestro país – desde mi punto de vista – con algunas oportunidades de mejora en lo que refiere a su regulación.

Creo que un país como Uruguay debería ser parte del PCT y también que existen varios aspectos a mejorar en la Ley de Derechos de Autor. Por suerte este año se está hablando de cambios en la Ley de Marcas y hay varios proyectos de ley en materia de Derechos de Autor; incorporamos la cancelación por falta de uso, pero falta avanzar en muchos aspectos.

Lamentablemente, no es una de las materias que los legisladores tengan como prioridad. Desde la academia y la profesión tenemos que hacer esfuerzos para lograr estas mejoras.

 

¿Cómo es trabajar en el Estudio?

Trabajar en el Estudio es tener libertad para hacer y pensar, es tener un horario para volver a casa, es la posibilidad de seguir avanzando profesionalmente, estudiando, creciendo, es trabajar contento.

 

¿Qué consejos le darías a un abogado joven que tiene interés por la propiedad intelectual?

Le diría que es una rama muy amplia, que te permite estar en contacto con las mas importantes empresas del mercado, que en general adoptan una postura agresiva de protección de sus derechos de propiedad intelectual (cuando no siempre tienen un claro derecho), así como con empresas de mucho menor porte o particulares, que, aun muchas veces teniendo razón, no quieren o no pueden tomar acciones en la materia.

Por esto, ejercer en esta rama también implica mucho conocimiento del cliente, de su industria y de los aspectos comerciales de su negocio.

 

¿Qué actividades te gusta hacer en tu tiempo libre?

¡Me encanta pasar tiempo con mi familia y amigos, ir al teatro, al ballet, leer, y sobre todo descansar! Aunque soy madrugadora, me gusta mucho dormir.

 

Si hoy no fueses abogada, ¿Qué crees que estarías haciendo?

Si pienso en lo que realmente me gustaría hacer, sería actriz de la comedia nacional. Me encantaría haber cursado la EMAD. Pero a la hora de decidir realmente en mi futuro, tuve en cuenta otros factores. ¡Además, el derecho también da lugar un poco para la actuación!