AFG 01

Agustina Fernández Giambruno, Socia de Fernández Secco & Asociados

  • ¿Cómo fueron tus primeros años en el estudio?

Fueron años muy divertidos, de muchos cambios. Antes de trabajar en el estudio, trabajé como asociada en Guyer & Regules, que para mí es el mejor estudio de práctica general del Uruguay. Fue una excelente escuela, tanto desde el punto de vista técnico, como desde el punto de vista de la organización de los recursos.

Al venir de una organización de estas características, llegué con varias propuestas de cambios. Los volví un poco locos. Por suerte casi siempre sentí que mis propuestas fueron bien recibidas.

Creo que mi aporte en aquellos años pasó mucho más por el análisis y re diseño de procesos, que por mis aportes desde el punto de vista del derecho de la propiedad intelectual, ya que yo no había ejercido hasta entonces en el área. Esto me permitió conocer al detalle todos los procesos internos del estudio, en todas las áreas, y me resultó muy útil en los años sucesivos.  

Mi condición de outsider y al mismo tiempo de miembro de la familia, me permitió tener la perspectiva y la confianza para poder hacer este aporte. Plantearnos el por qué y el para qué de cada cosa que hacíamos.

También fueron años de mucho estudio de la propiedad intelectual. Yo no sabía demasiado de la materia y me daba terror pisar en falso. Por eso me dediqué a estudiar todo lo que pude.

  • ¿Qué extrañas de esos primeros años?

No demasiado. Fueron años espectaculares, pero me quedo con el presente. Me encanta el momento que estamos viviendo en el estudio. Me siento cómoda y tengo el equipo que quiero. Pero al mismo tiempo el día a día me resulta desafiante. Hay una sana tensión entre la comodidad y el desafío, que me gustaría preservar.

Lo único que extraño es tener tiempo para hacer trabajo social, pero sería injusto decir que es algo que haya sacrificado por mi crecimiento en el estudio. Sin dudas es algo que retomaré cuando mis hijos crezcan. Mientras tanto, me entretengo haciendo trabajo pro bono en el estudio, que es algo que disfruto y hacemos bastante. Pero la realidad es que me motiva bastante más el trabajo en contacto directo con la gente, que el trabajo voluntario escritorio.

  • ¿Cómo ves al estudio hoy?

Es una pregunta de muy difícil respuesta, porque me cuesta mucho ser objetiva. Yo soy fan absoluta del estudio.

Creo que tenemos el mejor equipo, profesional y humanamente, nos gustan mucho los desafíos, nos obsesiona la ética profesional y nos divertimos mucho. Por suerte no hemos parado de crecer; así que el estudio está en permanente ebullición. Siempre estamos corriendo atrás de algo, pero nos apasiona correr.  

Dejamos todo en lo que hacemos. Cuando uno tiene esa tranquilidad, casi siempre se siente satisfecho con el resultado.

En los últimos tiempos hemos sumado profesionales que diversificaron el equipo y en los que pude delegar parte de mis tareas, lo que me dio más tiempo para dedicarme a planificar el crecimiento del estudio hacia otras áreas del derecho.

  • ¿Cómo ves a la propiedad intelectual hoy?

La propiedad intelectual está siempre a la vanguardia del derecho, precisamente porque el objeto de su protección es la innovación; y sin dudas nuestro trabajo va a cambiar drásticamente en el corto o mediano plazo.

Justamente estoy leyendo un libro de Andrés Oppenheimer “Sálvese quien pueda” que trata sobre el fenómeno de la automatización del trabajo. Esto sin dudas supone un desafío para nuestra profesión.

Creo que los abogados de propiedad intelectual posiblemente seamos los primeros en el área legal en quedarnos sin nuestro trabajo, tal y como lo conocemos hoy, pero al mismo tiempo seremos los primeros en encontrar el trabajo del futuro.

Cuando uno tiene pasión por lo que hace, y lo hace bien, no tiene que tener miedo a los cambios. Por suerte, tenemos una práctica cada vez más grande en el área corporativa, regulatoria y en lo que refiere a protección de datos, publicidad y otras áreas del derecho que seguramente se reconviertan a diferentes ritmos y eso nos da una tranquilidad adicional.

  • ¿Qué te gusta hacer fuera del estudio?

Soy bastante inquieta. Me gusta hacer mucha cosa y por eso me preocupa bastante mantener un equilibrio entre la vida profesional y la personal. No me gustan los extremos.

Preciso tener la agenda llena o siento que se me escapa la semana. Me gusta dedicar mucho tiempo a la familia, pero al mismo tiempo necesito ver a mis amigas, pasar tiempo entre adultos, para equilibrar la exigencia mental que supone tener niños chicos.

También me gusta leer, decorar tortas, tengo un blog de escritura, hago deporte y juego hockey y participo de un grupo de reflexión con amigas de mi confirmación que me encanta.